Uzi decidió ayer que ya que se acercaba la fecha de volver al veterinario para esos asuntos  de parásitos y revisiones, qué mejor que tener un motivo de más peso para ir cuanto antes, con lo majo que es el señor veterinario, y lo rica que está la pasta de los parasitos intestinales…

Asi que muy resuelta ella, optó por cortarse las uñas ella sóla, eso si, con violencia, y se arrancó un trozo de una hasta hacerse sangre.

Intenté lavarle la herida con agua, y me sugirió que me lavase yo el potorro con acido sulfurico. Es fina… pero fina fina.

Yo, como buena madre paranoica que soy, me puse en lo peor, pensé en infecciones, en gangrena, en lo fea que estaría mi ratita con una pata protésica… Y llamamos al veterinario.

Nos dio “cita” (bueno, ven y en un hueco te cuelo, pero por dios, si dices que la cobaya sigue comiendo como una cerda, no creo que sea que se vaya a morir enseguida de la heridita, asi que no creo que haga falta movilizar helicoptero y UVI móvil) para esta mañana.

Y al final, nada. Una pomadita antiseptica, una revisión para ver que sigue estando gordita ( no es gordita, es de hueso ancho, sobre todo por la parte de la barriguilla que no tiene hueso), pero sana como una coliflor, y un mordisco con todas las ganas del mundo al bueno del veterinario, porque Uzi es asi, no tolera que le toquen las narices.

uzis3

Moraleja: si a tu cobaya las uñas le ves arrancar, pomada antiseptica ve a comprar.

Anuncios