Por todos lo que me conocen, aunque sea mínimamente, es sabido que tengo una cobaya, Uzi. Convivimos desde hace casi casi un año (lo hará el 23 de septiembre), y creo que nos llevamos bien y nos entendemos. Ella sabe que sólo con chillar conseguirá comida. Yo sé que con sólo abrir la nevera, ella se pondrá a chillar. Y en esta simbiosis sonora somos felices.
Hemos pasado grandes momentos juntas, viendo películas, pastando (ella, yo no) en los campos astures, correteando por la terraza de Villapingüino. También hemos tenido disgustos, como la rotura de los dientes, la mutilación de la uña, o el hecho de que no quiera comer pimiento, como las demás cobayas…

Pero de un tiempo a esta parte se han levantado voces (propias y agenas), que abogan por la adquisición de una nueva cobaya.

Los pros son claros:
– Uzi se sentirá menos sola y tendrá una amiguita con la que jugar. Además se aprovechará mucho mejor el espacio de la mansión de Falcon Crest que tiene por jaula mi ratilla.
– Podré enseñarles a ponerse a dos patitas al unísono, y hacerme de oro en el mundo de los circos de animales.
– Me darán el doble de amor rodeor (que es un amor muy peculiar, consistente en pegar saltos descontrolados y chillidos inconexos en los momentos de mayor regocijo).
– Además, la nueva cobaya puede aportar otro punto de vista a las críticas de cine de Uzi.

Los contras, haberlos hailos:
-Dos cobayas chillando a la vez. No hace falta explicar más.
– El doble de comida, el doble de pises, de cacas, de pelos…
– Menos espacio en el trasnportin, para los viajes ilegales en autobus.
– Que ambas cobayas se lleven mal y asista a peleas continuas tipo Street Fighter.
y lo peor de todo: que la cobaya que compre pensando que es hembra, resulte ser macho, y me fecunde a mi Uziquitos…

Por todo esto planteo una sencilla encuesta: ¿Debería comprarme una nueva cobaya?

Uzi también tiene algo que decir al respecto:

uzis_melacargo

Por favor, colaboren en la toma de esta decisión. Gracias.

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