Ayer fue mi cumpleaños. Veinticinco. La rima erótica…

Será hora de entrar en razón, parece. Pero eso lo llevo haciendo un tiempo en la sombra y no va mal.

Será hora de sacar el carné de conducir, y ser un peligro al volante. Me comprometo, publicamente (compromisos privados ha habido muchos), a apuntarme a una autoescuela y aprender a pilotar a vehiculos motorizados de dos ejes, cuatro ruedas, puertas, asientos y ambientador de pino.

Será hora también de admitir que he dejado de ser moderna (si en algun momento el usar pantalones pitillo me confirió tal estatus). Y he dejado de ser moderna porque para ser moderno hay que estar enfermizamente desnutrido, tener cuerpo-escombro, y aspecto enfermizo pre-mortem. Si tienes chichas, como es mi caso, no puedes ser moderno. Puedes pretenderlo, sirva Miki Puig de ejemplo, pero no conseguirlo. Queda la opción de volver a la modernez abandonando las chichas en el camino. Se decidirá sobre la marcha. La modernez sigue siendo tentadora.

Casi licenciada ya (8 créditos de libre elección distan de la meta), habrá que plantearse cosas con nombres tan terribles como oposición, trabajo… A ver que hacemos.

Además, ayer también fue el “cumpleaños” de Uzi (o aniversario del día que nos conocimos, o yo qué sé), y quiere decir unas palabras al respecto.uzis4

Y como colofón, el atemporal, el eterno. Este vicio no pasa con los años.

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