Un muffin, por si alguien aún no lo sabe, es como una magdalena grande y gorda, dulce o salada, y por lo general, si se hace con gusto y amor, deliciosa.

En este caso he parido unos muffins de naturaleza saladita, con tomates secos y hierbas de esas que todo el mundo le echa por encima a la pizza para creerse guay.

Los ingredientes del experimento son:
125 gramos de harina
1 cucharada de levadura Royal (la de la caja roja con aire retro)
1/2 cucharadita de sal
1 cucharadita de pimienta negra recien molida
1 cucharadita de cada una de las hierbas que tengas por casa: tomillo, romero, orégano, albahaca…
30 gr de tomates secos picados
60 gr de queso parmesano rallado
125 mililitros de leche
60 mililitros de aceite
un huevo

Con todos estos ingredientes, salen  5 muffins hermosotes.

El proceso es el siguiente:
1º, precalentar el horno a 190º centígrados
2º, mezclar por un lado los ingredientes líquidos (son esos que metes el dedo dentro, y luego el dedo te gotea…)
3º, mezclar por otro lado los ingredientes secos (que son los restantes)
4º, mezclar los ingredientes secos con los líquidos. No hace falta remover mucho, solo lo justo para que se una todo.
5º, hornear en los moldes elegidos y previamente untados de mantequilla, durante 20 minutos (o más, dependiendo del horno, lo mejor es comprobarlo pinchandolos en el centro con una aguja, cuando esta salga limpia, estarán listos)

Vamos, que hay que animarse a hacerlas, que esto tiene las letras muy gordas, y el resultado es delicioso.

Anuncios