Pongamos que es domingo por la tarde. Pongamos que estás con resaca perruna pero el cura no tiene libre hasta las 7 para venir a darte la extremaunción. Pongamos que para pasar el rato te apetece ver una película. Pongamos que en la pila de DVDs Primco bajados vilmente del torrent te encuentras con el siguiente título, rudamente garabateado con rotulador permanente: SAMURAI REINCARNATION! (suena un trueno al fondo)

Y ahora ya vamos a dejar de poner, que parecemos gallinas de granja. En tu estado resaquil, con las neuronas intentando salir a flote, puede que decidas que con ese título, esa peli tiene que molar mazo. “¡Samurai reincarnation, tío! seguro que salen chinos, y patadas voladoras, y katanazos como panes, y alguna explosión, y quizás algún zombie por aquello de la reincarnation”…

No.

No lo recomiendo.

Creo…

Porque tal y como yo he visto esta película, en japonés con subtítulos en castellano, es un tostón.

Un señor samurai cristiano (sí, había de eso, es más, este personaje está basado en un señor de verdad, Amakusa Shirō), irancundo ante la muerte de todos sus amigos, primos y demás familia en la batalla, mientras se pasea levantando el puño amenazante al cielo entre montañas de cabezas cortadas, decide vender su alma al diablo y que le den por culo a dios. A mí esto me suena al Drácula de Bram Stocker. Mucho. Pero no digo nada. Será el folclore, o yo qué sé.

El diablo, que sabe más por viejo que por un curso de CCC, le concede el poder de devolver a la vida a los muertos, y así este buen señor, cabreado como una mona, se va primero al inframundo a recoger a una esposa despechada, luego a una cueva a por un señor que ya huele a cuco… y así sucesivamente, uniendo a su causa particular a un dispar grupo de mangurrianes.

El final lo veis vosotros si os atreveis. Yo he tardado unas catorce veces en conseguir verla entera sin dormirme, pero es que soy de sueño fácil.

Los efectos especiales, una maravilla (sarcásticamente hablando). Creo que ahora mismo la Orquesta París de Noia los usa en sus actuaciones por los pueblos de España (mucha niebla de maquinita, mucho cartón piedra, mucho rayo laser fake, mucho foco rojo…). El ritmo, más lento que un paso de Semana Santa, pero bueno, esa es una cosa muy japonesa, no vamos a entrar en esos terrenos que rozan lo intrínsecamente cultural.

Sin embargo, a pesar de todas las quejas, llantos y pataleos, es una película que… mmm… no sé cómo decirlo… Es una peli que mola. Imbuida plenamente de un síndrome de Estocolmo como un órgano de catedral, puedo decir que… mola. No puedo explicarlo mejor. Es una mierda, sí, pero una mierda que mola.

Creo que esto exige que lo comprobéis por vosotros mismos y me digáis algo, sea bueno, malo, o amenaza de defenestración.

Aquí, el trailer.

[Esta es mi opinión, y las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene una, y no a todo el mundo tiene que gustarle la tuya. Sólo diré que del 6.6 que le dan a esto en IMDB… le sobra 5 puntos]

Anuncios