Pongámonos en situación:

Una pareja, normal y corriente, tienen un gato.

Un día, el hombre, en un arrebato se carga al gato de una coz.

Al presenciar la escena, la mujer , impactada por acto tan inhumano, recrimina al hombre su deplorable actitud.

Y de ahí sale esta bellísima cancion de las nunca suficientemente ponderadas Vainica Doble.

Moraleja: los gatos no se compran, se adoptan.

Hale, disfrútelo con salud

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